El Reglamento Europeo contra la Deforestación (EUDR) establece requisitos estrictos para garantizar que los productos importados o exportados en la Unión Europea no contribuyan a la deforestación ni a la degradación de los bosques.
La medida entró en vigor el 10 de junio de 2023 en periodo transitorio y su implantación definitiva estaba prevista para el 30 de diciembre de 2024. Sin embargo, la Comisión Europea ha propuesto aplazar esta fecha un año y la decisión final corresponde ahora al Parlamento y el Consejo Europeo. En Rhenus seguiremos con atención cualquier novedad sobre los periodos de aplicación para clarificar la hoja de ruta definitiva de esta normativa.
A continuación, abordamos de manera detallada y práctica qué es el EUDR para que los empresarios entiendan el alcance, las obligaciones y las acciones necesarias para cumplir con esta normativa y evitar sanciones.
1. ¿Qué es el EUDR y cómo puede afectar a tu empresa?
El Reglamento Europeo contra la Deforestación ha sido adoptado por la Unión Europea (UE) para reducir la contribución del mercado europeo a la deforestación y la degradación forestal a escala mundial. Esta regulación impone restricciones estrictas sobre la importación, comercialización y exportación de ciertos productos en la UE, asegurando que estos no estén vinculados a la deforestación.
El objetivo principal es minimizar la huella ambiental de la UE, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger la biodiversidad. Para las empresas, esto significa que deben revisar sus cadenas de suministro y garantizar que cumplen con estos nuevos requisitos para evitar sanciones y la pérdida de acceso al mercado europeo.
2. ¿Quiénes deben cumplir con el EUDR?
El nuevo reglamento afecta a varias categorías de actores en el mercado europeo:
- Operadores: empresas que introducen productos en el mercado de la UE por primera vez o los exportan fuera de la UE, como productores, importadores y fabricantes.
- Comerciantes: compañías que comercian productos que ya han accedido al mercado de la UE. Aunque sus obligaciones son menos estrictas que las de los operadores, deben asegurarse de que los productos cumplen con la EUDR.
- Pequeñas y medianas empresas: Las pymes tienen un periodo de transición más amplio hasta el 30 de junio de 2025 para cumplir con la normativa. Sin embargo, deben asegurar que los productos con los que operan estén cubiertos por una declaración de diligencia debida.