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España toma la delantera del transporte por carretera en el nuevo mapa europeo

Camión y conductor
Camión y conductor

España se posiciona como el país más dinámico entre los grandes mercados del transporte de mercancías por carretera en Europa y apunta hacia un escenario aún más favorable. Crece más que sus vecinos, gana cuota de mercado y, si se cumplen las previsiones, en 2029 ocupará la tercera posición del ranking europeo. Son datos del informe European Road Freight Transport 2025, elaborado por Transport Intelligence, que reflejan el nuevo equilibrio en el mapa del transporte continental.

La reconfiguración del sector sigue los pasos del contexto económico del continente, que intenta recuperar el pulso tras años de enfriamiento y que ha empujado a la logística a convivir con una mezcla de presiones: inflación, costes operativos en ascenso, escasez de conductores, tensiones geopolíticas y nuevas exigencias medioambientales. Ante este panorama, España se sitúa a las puertas de una oportunidad para ganar protagonismo en el tablero logístico europeo.

5 factores que presionan la competitividad del transporte europeo

El transporte por carretera europeo afronta su recuperación en un escenario mucho más exigente que el vivido antes de la pandemia. El sector vuelve a crecer, aunque a un ritmo moderado, y lo hace bajo una presión que condiciona tanto la rentabilidad como la capacidad de inversión de las empresas. En este contexto, cinco factores ayudan a entender qué está en juego para la competitividad del transporte europeo.

1. Los costes operativos siguen al alza

El precio de mover mercancías en carretera no deja de crecer. Los peajes vinculados a las emisiones, el combustible, los seguros y el aumento de los salarios por la falta de conductores elevan la factura de forma estructural. Esta presión erosiona los márgenes y obliga a los operadores a repercutir parte del coste en sus clientes, encareciendo la cadena de suministro en su conjunto.

2. La escasez de conductores se agrava

El déficit de profesionales al volante es un problema cada vez más estructural. El envejecimiento de la plantilla, la escasa incorporación de jóvenes y unas condiciones laborales poco atractivas han convertido la contratación internacional en una salida casi obligada. El resultado es una presión creciente sobre los costes laborales y una amenaza para la capacidad de cubrir la demanda en los próximos años.

3. La sostenibilidad avanza más despacio de lo esperado

Reducir la huella ambiental del transporte es una prioridad regulatoria y social, pero la transición energética choca con la realidad económica. El HVO se ha consolidado como solución rápida y el vehículo eléctrico comienza a ser viable en determinados segmentos, pero la adopción masiva dependerá de que cierre la brecha de costes con el diésel y de que exista una infraestructura sólida de recarga.

4. La tecnología se despliega a dos velocidades

La digitalización y la inteligencia artificial pueden marcar la diferencia en eficiencia, planificación y trazabilidad. Sin embargo, su implantación es desigual: los grandes grupos avanzan con rapidez, mientras que muchas pymes carecen de recursos para dar el salto. Esta brecha tecnológica amplía la distancia entre operadores y amenaza con fragmentar aún más el mercado europeo.

5. Menos actores, más riesgos

En línea con el argumento anterior, la compra de start-ups por parte de grandes operadores acelera la adopción tecnológica, pero concentra la innovación en menos manos y reduce la diversidad de soluciones. A la vez, la falta de transparencia y la lenta implantación de la e-CMR dificultan el control de riesgos básicos como impagos, fraudes o robos en un sector cada vez más interconectado y dependiente de cadenas de subcontratación.

 

El mercado de transporte español, un motor para el sector europeo

En medio de un panorama europeo marcado por la incertidumbre y la presión de los costes, España ha logrado avanzar contracorriente. En 2024, su mercado de transporte por carretera alcanzó los 41.178 millones de euros, destacando como el único de los grandes que consiguió crecer, mientras Alemania e Italia retrocedían. Esa capacidad de resistencia se explica por una demanda interna sólida, el peso del turismo y la agricultura, y el impulso de los fondos europeos, que han servido de colchón en un momento de fragilidad económica continental.

Las proyecciones de Transport Intelligence refuerzan todavía más esa dinámica. España no solo crecerá por encima de la media en los próximos años, sino que en 2029 adelantará a Francia y se consolidará como tercer mercado europeo, solo por detrás de Alemania y Reino Unido. Lo relevante no es únicamente el salto en volumen, sino el hecho de que el país aportará una parte significativa del crecimiento total de Europa, lo que demuestra su papel como motor del transporte en el continente.

Para Andreu Gutiérrez, Country Sales Director Road de Grupo Rhenus en España, este escenario es el reflejo de un éxito colectivo. “Que España haya tomado la delantera en el transporte por carretera no es un logro aislado del sector logístico, sino el reflejo del buen desempeño del conjunto de la economía y de su tejido empresarial. La mejora competitiva del transporte es, en realidad, una ventaja para todas las compañías españolas, porque disponer de un sistema más eficiente y resiliente les permitirá competir mejor frente a sus homólogas europeas”, sostiene. 

El análisis por tipo de tráfico que realiza el informe muestra la singularidad del mercado español y confirma la fortaleza de su segmento interior. Así, los flujos con origen y destino en España han sido el motor de crecimiento en los últimos años, impulsados por el consumo privado y la inversión. Sin embargo, será el tráfico internacional el que marque el próximo ciclo, ya que tras un 2024 débil, se prevé que acelere con fuerza hasta 2029 y crezca incluso por encima del doméstico. En opinión de Andreu Gutiérrez, “España parte de una posición muy favorable y ocupará un papel de mayor protagonismo en el transporte por carretera europeo. El desafío ahora es consolidar esta dinámica y convertirla en una palanca estratégica que impulse no solo al sector logístico, sino a toda la economía”.

El futuro del transporte por carretera en España abre una ventana de oportunidades para las empresas que sepan anticiparse a los cambios. En Rhenus trabajamos junto a nuestros clientes para convertir estos retos en ventajas competitivas. Si quieres conocer cómo podemos ayudarte a optimizar tu cadena de suministro y diseñar la solución que mejor se ajuste a tus necesidades, ponte en contacto con nuestro equipo.