La conclusión de este informe, que se basa en las ventas diarias de 30 tipos de productos en 1.800 tiendas de gran consumo, es que los consumidores encuentran lo que buscan en el 95,6% de las ocasiones, aunque con diferencias notables en función de la categoría. Los mejores porcentajes se localizan en droguería y perfumería (98%), productos frescos (97,7%) y alimentación envasada (97,4%), mientras que el ratio con peor disponibilidad en el lineal son las bebidas (92,4%), como es el caso de cervezas o refrescos, productos de mucha rotación en los que se concentran las roturas de stock.
Podemos interpretar estos datos como un éxito del retail español, pero debemos entender que el mérito es compartido por todos los actores que intervienen en su cadena logística. Rebajar el plazo en el que un producto queda fuera de stock es fruto de la sincronización de fabricantes, distribuidores y operadores logísticos, que garantiza que la red de suministro funcione con plena coordinación, desde la detección de la rotura hasta la reposición en tienda, y eso incluye, por supuesto, la capacidad de respuesta que pueda aportar el transporte y el almacenaje.
¿Cómo acortar el tiempo de reposición en el retail?
El informe Retail Planning 2025 de Deloitte ayuda a entender mejor dónde se gana y dónde se pierde tiempo en la reposición de productos y sus conclusiones apuntan a que los problemas que más impactan no se producen en la tienda, sino en la infraestructura logística y en la planificación del suministro.
El estudio identifica algunos ejemplos que explican por qué una empresa puede tardar más en este proceso:
- Centros de distribución mal ubicados, que alargan rutas y encarecen el transporte.
- Servicios de transporte que están mal programados o se realizan de forma improvisada, que obligan a recurrir a urgencias con más frecuencia.
- Logística inversa poco eficiente, que eleva costes y retrasa la gestión de devoluciones.
- Sistemas desconectados entre proveedores, operadores y retailers, que reducen la visibilidad sobre el inventario real.
Tres oportunidades concretas para la mejora logística del retail
Deloitte identifica tres ámbitos donde las decisiones logísticas se convierten en una ventaja competitiva para las empresas del retail:
1. Operaciones de almacenamiento
La ubicación de los centros de distribución es clave, porque el informe señala que no se trata de tener más, sino de tenerlos bien situados, con criterios estratégicos. Además, destaca que segmentar el inventario según la velocidad y la volatilidad de la demanda ayuda a dar un tratamiento distinto a cada categoría, porque un refresco de alta rotación no puede gestionarse igual que un producto de droguería con ventas más estables.
2. Estrategias de inventario
Aquí el reto es encontrar el equilibrio, según el criterio de la consultora. Tener demasiado stock inmoviliza capital y aumenta costes de almacenamiento, pero quedarse corto provoca roturas, así que la clave está en definir políticas de stock adaptadas a cada segmento de producto, con objetivos claros de nivel de servicio y capital circulante.
3. Servicios de transporte
Deloitte subraya la importancia de elegir la combinación adecuada de modos y de operadores, así como de analizar bien las rutas para reducir traslados innecesarios, porque un transporte bien planificado se traduce en un aprovisionamiento más rápido. El informe concluye que cuanto más estable sea la cadena de transporte (con rutas seguras, multimodalidad bien diseñada y visibilidad en tránsito), menos probabilidades hay de que la reposición tarde más de lo previsto.