En muchos sentidos, las Islas Canarias representan una de las regiones más singulares de la geografía española. No es difícil entender por qué: se trata de un territorio insular y ultraperiférico (1.700 kilómetros lo separan de la península), a lo que hay que añadir su dispersión en siete islas, que además presentan terrenos montañosos y diversas áreas de accesibilidad limitada. Por todo ello, si aplicamos una perspectiva logística, nos encontramos con una región de enorme complejidad. Por eso, el buen funcionamiento de su cadena de suministro representa un elemento crucial tanto para las empresas como para el conjunto de la sociedad.
En este escenario, las rutas marítimas y aéreas son vitales para conectar con la península y entre islas, de la misma forma que lo es su conexión con el transporte terrestre. Hay muchos elementos que deben ser valorados. El transporte marítimo es fundamental, pero puede ser lento y dependiente de las condiciones meteorológicas, mientras que las rutas aéreas son rápidas pero limitadas en cuanto a la capacidad de carga. Aquí es donde entra en juego el liderazgo de Rhenus, optimizando el uso de todas las modalidades para garantizar la fluidez en la distribución.
Una economía en pleno crecimiento
Toda esta complejidad se ve incrementada en la misma medida en que el mercado canario está experimentando un importante crecimiento, lo que conlleva inevitablemente un aumento importante del tráfico de mercancías.
Sin ir más lejos, en un artículo anterior ya destacábamos cómo el transporte de mercancías entre Canarias y el resto de España continúa creciendo y batió en 2023 su mayor valor comercial (18.691 millones de euros) y, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), representa aproximadamente el 4,1% del total del PIB nacional, siendo una de las regiones con mayor crecimiento económico en los últimos años, impulsada principalmente por el sector turístico.
En este sentido, a nadie se le escapa que la economía de las Islas Canarias se basa en gran medida en el turismo, lo que impacta en la demanda de productos y servicios específicos para este sector, lo que se traduce en fluctuaciones estacionales en las necesidades logísticas, con picos en las temporadas altas.
En lo que se refiere a su producción, Canarias tiene un sector agrícola especializado (plátano, tomate, flores) y pesquero que abastece tanto el mercado local como nacional. Y esto supone otro reto más, ya que se trata de productos que requieren soluciones logísticas rápidas, refrigeradas y con controles sanitarios específicos.
Pero ni mucho menos es la única actividad industrial importante de la región, hay muchas otras con gran importancia en las islas: energética, química, farmacéutica, construcción o tabaco, y desde Rhenus estamos muy atentos a todas ellas.
La regulación fiscal, fundamental para entender la realidad logística
Debido a su ubicación y a otras condiciones históricas y económicas particulares, no es de extrañar que Canarias cuente con un régimen fiscal propio. Este contempla una menor imposición fiscal en relación con el resto de España, lo que afecta tanto al comercio como a la logística. Estas son algunas consideraciones importantes:
- A pesar de ser territorio español, no forman parte de la Unión Aduanera de la UE, lo que implica controles aduaneros adicionales al mover mercancías entre la Península y las islas. Esto añade complejidad burocrática.
- La existencia de zonas francas y de la Zona Especial Canaria ofrece ventajas fiscales para la importación y exportación de bienes, además de incentivos para atraer inversiones. Esto facilita que las islas se utilicen como hub logístico entre Europa, África y América, ya quereducen los costes de almacenamiento y redistribución, pero también exigen un fuerte control logístico para gestionar las diferentes regulaciones fiscales y aduaneras.
Y es aquí donde llegamos a otro punto clave, la gestión aduanera, que constituye otro elemento decisivo para adaptarse a estas singularidades fiscales y aduaneras. La aplicación de impuestos propios, como el IGIC o el Arbitrio Insular de Entrada de Mercancías (AIEM), puede representar una dificultad añadida en la logística con el archipiélago. Es más, su gestión puede resultar decisiva en términos de eficiencia.
¿Cuál es la estructura de Rhenus en el archipiélago?