¿La industria está acercando a Europa su cadena de suministro?

La compleja situación logística internacional reabre el debate sobre la globalización de la economía y la conveniencia de redefenir un nuevo modelo de cadena de suministro que aproxime la producción a los mercados de consumo.

En un contexto de crisis como el producido a raíz de la pandemia, en el que muchas empresas están padeciendo problemas de abastecimiento y un encarecimiento en los costes del transporte, la industria busca alternativas para evitar cuellos de botella en su cadena de suministro. Conceptos como reshoring o nearshoring vuelven a estar de actualidad y acaparan titulares que convierten estos términos en la solución más adecuada para responder a los nuevos desafíos logísticos. 

Por el momento, sin embargo, continuamos muy lejos de esta supuesta relocalización de la industria: ni las empresas han devuelto la producción al mercado de origen (reshoring) ni el acercamiento a entornos más próximos (nearshoring) parece significativo. Lo constata un estudio elaborado recientemente por MDS Transmodal, que concluye que las importaciones de contenedores en Europa “no están más regionalizadas que en tiempos previos a la pandemia”. 

El análisis de la consultora británica sí percibe, en cualquier caso, que se están produciendo cambios en la cadena de suministro global, ya que “la participación dominante de China en el mercado de exportación mundial está disminuyendo”, aunque no a favor de la producción europea, sino de otros mercados asiáticos como Vietnam e India. 

Este proceso de diversificación de proveedores parece posicionarse ya como la medida más implantada por las empresas para diversificar el riesgo de bloqueos en su cadena de suministro. La Encuesta de Coyuntura de la Exportación que elabora el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, señala en su edición de cierre de 2021 que el 28,7% de las empresas exportadoras españolas prevén implantar esta estrategia y se sitúa como la más adoptada para protegerse en este entorno económico. 

¿Qué medidas prevén implantar las empresas exportadoras españolas? 

  • Diversificar proveedores 28,7%
  • Aumento de stock 21,1%
  • Proveedores más cercanos 16,5%
  • Mejorar el seguimiento de la cadena suministros 16,0%
  • Otros cambios logísticos 13,2%

El incremento del stock se convierte en la segunda acción prevista por las empresas españolas para asegurar la disponibilidad de productos ante los vaivenes en la cadena de suministro. De hecho, la encuesta del Ministerio de Industria sitúa este planteamiento por delante, con casi cinco puntos porcentuales de ventaja, del concepto nearshoring, que prevén aplicar el 16,5% de las empresas. 

“Es mucho más fácil aumentar el stock que construir fábricas”, concluye a este respecto un informe elaborado por McKinsey. Esta consultora preguntó a mediados de 2020 a directivos de la cadena de suministro qué medidas pensaban implantar ante los efectos de la COVID-19 y hasta el 40% de los encuestados aseguraron que acercarían la producción a sus mercados. Un año después, McKinsey repitió la encuesta para constatar los resultados y confirmó que solo un 15% de las empresas habían avanzado en esta estrategia, mientras que el incremento del stock se elevaba hasta el 60%.  

¿Qué factores dificultan la aplicación del nearshoring?

  1. El elevado coste, tiempo y complejidad que representa la relocalización de la producción.  
  2. La inversión acumulada en las cadenas de suministros ya establecidas. 
  3. El coste de la mano de obra de las economías asiáticas. 
  4. El atractivo que despierta la perspectiva de un mayor poder adquisitivo de estos mercados. 
  5. La mayor regulación aplicable en la UE. 

Pese a todos estos obstáculos, un estudio del Parlamento Europeo observa dos grandes ámbitos en los que se puede producir esta deslocalización con destino a países de la UE. Por una parte, desde el punto de vista económico, considera que los sectores más vinculados a la tecnología y los procesos de automatización, como los fabricantes de maquinaria, equipos eléctricos o electrónica, son los principales candidatos a establecerse en países europeos. 

El informe apunta que esta decisión puede responder a un segundo criterio, que sería político, para aumentar la seguridad del suministro, la competitividad regional o la seguridad de los estados. En este caso, los sectores que podrían incrementar su producción en Europa serían el químico, farmacéutico, productos médicos, aeroespacial, automoción o electrónica. 

¿Cómo puede ayudar un operador logístico a la industria en este proceso de transformación de la cadena de suministro?

"La industria se encuentra inmersa en una completa revisión de la cadena de suministro, de los procesos logísticos y de las redes de transporte. Los nuevos desafíos empujan a los cargadores a buscar alternativas, nuevos proveedores y reclaman cada vez más un partner logístico con una estructura y dimensión global que sea capaz de responder a estos cambios", asegura Andreu Gutiérrez, Country Sales Director Road de Rhenus Logistics en España.

Consulta el décalogo que enumera las principales ventajas de contar con un partner logístico de dimensión internacional en el actual contexto de incertidumbre ante los nuevos retos logísticos.